Comparto el enlace de Le Monde Diplomatique, versión chilena.
La situación del Corona virus, la verdad es compleja en todos lados, pero es peor si en el gobierno hay ineficacia.
El virus llega al aeropuerto de Santiago y viaja hasta Las Condes. Las personas hablan de cuarentena, pero el gerente trabaja en sus reuniones online y algunos se van a la playa o a una fiesta de matrimonio, sin saber si son portadores. Incluso una autoridad en la Araucanía viajó a la zona y dejó a sus colegas políticos y periodistas con corona o en cuarentena, entorpeciendo aún más la administración de la emergencia en la región. Pero las clases acomodadas tienen acceso a espacio Riesco, una de las salas de eventos más caras de Santiago para albergar a los infectados por corona, en vez de usar centros médicos privados. Se gastaron una fortuna en camillas eléctricas, mientras todo el año los profesionales de la salud tienen que mendigar insumos médicos. Para los demás, los que se fueron en el transporte público como la empleada de la señora del barrio alto que llegó del extranjero y que viene contagiada, y que sin saberlo contagió a todos los demás, para ellos no alcanzarán las camas en espacio Riesco.
El modelo capitalista se evidencia a través de la defensa de los intereses de las grandes empresas transnacionales y la utilización de la pandemia como instrumento político. El Estado no anuncia cuarentena general para aplanar la curva de contagios, ni toca un tema fundamental para tranquilizar al país: la suspensión de pagos, el congelamiento de los arriendos y la ayuda a las personas que no recibirán ingresos. Por el contrario, anuncia que bajo la constitución las empresas van a dejar de pagar tres meses a sus empleados y piensan en reabrir los centros comerciales antes de tiempo.
Pareciera una estrategia deliberada de parte de un gobierno que, desde hace seis meses asesina, tortura y viola los DDHH en Chile, ante el silencio cómplice de los organismos internacionales, razón por la cual no hay cifras exactas. No es sólo el Covid-19 el que mata a la gente en Chile.
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